3D illustration of black pawns around a golden one standing out from the crowd. Concept of leadership

Un Líder en Tiempos de Crisis

Ruben Palazuelos Romo

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En días normales, la tarea de un líder puede ser sencilla. En una empresa, el líder asegura continuidad de operaciones, procurando clientes y empleados satisfechos. En una nación en días normales, el líder puede visitar algún sitio, sonreír a la gente, ofrecer un discurso sin compromisos y felicitarse a sí mismo porque todo va bien. 

Pero un líder que ha demostrado resultados aceptables en días normales no necesariamente es capaz de hacerlo en tiempos de crisis. Lo que distingue a un gran líder es la manera en la cual él/ella responde en esos tiempos de urgencia, de una emergencia tras otra, con riesgo para grandes cantidades de personas. La respuesta del líder de una empresa en crisis es decisiva para empleados y clientes. La respuesta del líder de una nación en crisis afecta a toda la población.

¿Cómo responde el líder en tiempos de crisis? ¿Niega la realidad? ¿Distorsiona los hechos? ¿Teme tomar decisiones? ¿Muestra inseguridad? ¿Busca culpables en vez de soluciones? ¿Se refugia en falsas creencias? ¿Exhibe prioridades muy particulares?  ¿Muestra falta de interés por las personas afectadas? Cualquiera de estas respuestas del líder frente a una crisis genera desconfianza y las personas entonces buscan alternativas; en estas ocasiones surgen otros líderes capaces de escuchar y actuar para resolver la crisis.

 ¿O es capaz el líder en un tiempo de crisis de comprender el alcance de la situación, aceptar su responsabilidad por actuar, aceptar su responsabilidad por los resultados, inspirar confianza, establecer las prioridades correctas y tomar decisiones difíciles para el bien común? Al hacer ésto, el líder unifica esfuerzos para avanzar en vez de dividir; fragmentar los esfuerzos siempre sacrifica tiempo y otros recursos valiosos para salir adelante. 

En una crisis existe incertidumbre y temor. Las personas necesitan conocer la verdad de la situación y buscan a alguien en quien puedan confiar su futuro. 

El gran líder en tiempo de crisis demuestra su interés genuino por su gente, sus preocupaciones y sus necesidades. Es capaz de enfocarse en los objetivos mayores para atender a su gente, demostrar empatía, asegurar las acciones correctas y oportunas. Mantiene contacto frecuente con su gente para comunicar la verdad, por difícil que ésta sea, e informar sobre planes y avances para resolver la crisis. Esto genera confianza para afrontar la crisis y se aceptan los sacrificios en el corto plazo para asegurar los beneficios en el largo plazo; las prioridades son acordadas y las acciones son conjuntas. 

Una crisis resalta las habilidades de un buen líder y también subraya las debilidades de un mal líder. En ese momento, en esos meses o años, de gran dificultad, el gran líder hace uso de sus conocimientos, experiencia e instintos, acepta esta enorme responsabilidad y dirige en la dirección correcta para el bien de su gente. En tiempos de crisis la mayor prioridad de los grandes líderes es su gente.